No solo carne: ahora el café también de laboratorio

Un centro de investigación finlandés ha cultivado células de café en el laboratorio por primera vez. Aquí puedes descubrir cómo funciona exactamente esto y por qué la innovación podría ser un paso importante hacia un consumo de café más sostenible.

Para muchas personas, el café es una parte indispensable de la vida cotidiana. Sin embargo, se requieren grandes cantidades de recursos valiosos para producir la popular bebida caliente. Por tanto, el café no está exento de problemas, tanto desde el punto de vista ecológico como social. El centro de investigación finlandés VTT puede haber dado el primer paso hacia una solución socialmente aceptable y respetuosa con el medio ambiente al problema del café: café en polvo que los investigadores pueden producir en el laboratorio utilizando agricultura celular.

Así se hace el café en el laboratorio

El enfoque de producir café en el laboratorio se conoce desde la década de 1970. El grupo de investigación VTT lo ha puesto en práctica por primera vez. El café de laboratorio terminado sabe y huele a café convencional.

Para producir el café en polvo, los investigadores utilizan cultivos de células de café y los dejan flotar en biorreactores que contienen un medio nutritivo específico. Esto crea una biomasa, que los científicos analizaron para luego desarrollar un proceso de tostado específico. Especialistas de las disciplinas de la química, la biotecnología vegetal y las ciencias de la nutrición participaron especialmente en todo el proceso.

Según los investigadores, la calidad del café aún se puede mejorar si los científicos utilizan la innovación como base para la investigación posterior. En este momento, las empresas no pueden vender café en polvo producido en laboratorio. En Europa, la UE primero tendría que aprobar el producto y primero aprobarlo como un nuevo alimento.

¿Café de laboratorio para una mayor sostenibilidad?

El hecho de que podamos consumir grandes cantidades de café todos los días tiene su precio: los granos solo crecen en regiones tropicales y, por lo tanto, tienen que viajar largas distancias para llegar a Europa. Grandes cantidades de emisiones de CO2 se liberan a la atmósfera durante el transporte y están impulsando la crisis climática.

Las plantas de café también necesitan mucha agua: una taza de café contiene en total alrededor de 132 litros de agua. Esto no es un problema en las regiones donde llueve mucho. Sin embargo, si las corporaciones o los agricultores trasladan sus plantaciones a áreas con menos lluvia, deben regar las plantas adicionalmente.

También necesitas suficiente espacio para cultivar café. En algunos casos, las corporaciones encargan la tala de valiosas áreas de selva tropical con el fin de crear más espacio para las plantaciones. Los gases de efecto invernadero también se liberan durante este proceso. Además, numerosas especies de plantas y animales están perdiendo su hábitat.

Podemos evitar todos estos problemas con el café que los científicos producen en el laboratorio. Esta es también la motivación del centro de investigación VVT: los investigadores ven la agricultura celular como un método de producción de alimentos más respetuoso con el medio ambiente. Debería ayudarnos a controlar los mayores desafíos de nuestro tiempo (como la crisis climática en particular).

Conclusión: el café del futuro

El hecho de que ahora sea posible producir alimentos convencionales como el café en el laboratorio puede parecer inusual a primera vista: para la producción de café ya no necesitamos plantas, sol o agua, solo células. Sin embargo, en vista de la crisis climática y sus consecuencias, estos métodos pueden ayudarnos a utilizar los recursos con más moderación y evitar la liberación de gases de efecto invernadero.

Aún no se puede prever cuándo será posible comprar café de laboratorio en el supermercado y probablemente llevará algún tiempo. Hasta entonces, ya puedes hacer que tu consumo de café sea más sostenible: al utilizar productos orgánicos, apoyas una agricultura sostenible que funciona sin pesticidas químico-sintéticos. Cuando se trata de café, también te recomendamos que siempre prestes atención a los productos FairTrade. De esta forma garantizas que empresas y empleadores han respetado los derechos humanos y laborales fundamentales en el proceso de fabricación.

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