Neoecología: ¿qué hay detrás de esta megatendencia?

Neoecología: El término ecología está pasando por una especie de renacimiento por segunda vez: la llamada neoecología es vista por muchos como una de las megatendencias más importantes de la década de 2020. De qué se trata todo esto y por qué la economía, la ecología y el consumo no se excluyen mutuamente.

Clasicismo vs. Neoclasicismo, Liberalismo vs. Neoliberalismo: Los conceptos antiguos a menudo se sacan del cajón, están precedidos por la palabra griega «neo», que significa «nuevo», y todos saben inmediatamente a qué se refieren. Es una especie de reciclado de palabras: aún puedes usar el nombre antiguo, pero quieres usarlo de manera diferente. Como «neoecología», la ecología está experimentando actualmente un reciclado. Está siendo repensada, redefinida. Para comprender qué es «nuevo» acerca de la neo-ecología, primero se debe saber qué era realmente «viejo».

Antes de la neoecología: definiciones científicas de la ecología

Cualquiera que busque definiciones para el término ecología se encontrará primero con enfoques muy teóricos, fácticos y casi geniales. En 1866 Ernst Haeckel definió la ecología como «la ciencia completa de las relaciones entre el organismo y el mundo circundante». En 1963, Eugene P. Odum continuó: La ecología es la «ciencia de la estructura y función de la naturaleza».

Incluso eso no fue lo suficientemente preciso para el ecologista Charles Krebs. En 1973 se refirió a la ecología como «el estudio científico de las interacciones que determinan la distribución y abundancia de organismos». La mayoría de nosotros, hoy también asociamos algo ético o moral con la ecología. ¿De dónde viene?

Años 70: la ecología se vuelve política y emocional

En la década de 1970, la ecología experimentó su primer renacimiento. Esto creó la dimensión ética del término. El rápido crecimiento de la industria en los años anteriores y el boom económico, resultaron en una contaminación ambiental cada vez más dramática. Se formaron iniciativas ciudadanas y asociaciones ambientales y, la ecología se usó política y emocionalmente.

La relación entre los seres humanos y el medio ambiente se percibió de repente como un conflicto y, al principio, se refería a los seres humanos como la plaga del planeta. El tenor de las discusiones: negativo, restrictivo, reprobador. El mensaje central: los humanos tenemos la culpa. El término científico, anteriormente neutral, ecología, ha sido reinterpretado positivamente; «Ecológico» se convirtió en sinónimo de inofensivo y compatible con el medio ambiente.

Ecología: más exitosa que muchas religiones del mundo en medio siglo

El movimiento ecologista, que comenzó en el siglo XX, fue y sigue teniendo un gran éxito en la actualidad. Ninguna religión ha logrado convencer a tanta gente de su verdad en tan poco tiempo.

Los desastres ambientales como Fukushima 2011 despertaron a muchas personas. La extinción de especies y sobre todo el cada vez más notorio cambio climático en el planeta, confirman que todos sentimos y experimentamos que la naturaleza y la protección del medio ambiente están directamente relacionados con nuestra propia existencia en este planeta.

El tema de la escasez de recursos también está cada vez más en el punto de mira del público: hace unas décadas, la globalización dio a la gente la sensación tranquilizadora de que los recursos son prácticamente infinitos, ya que podían estar disponibles en todas partes y transportarse por todo el mundo a la máxima velocidad. Muchos de nosotros hemos reconocido ahora que esto no solo es incorrecto, sino que también es poco compatible con la protección del medio ambiente. La situación es seria. ¿Y qué sigue?

Neoecología: en lugar de autoflagelación y regresión, se reconsidera la ecología 

Según la “retro-ecología”, la consecuencia debería ser un alejamiento del capitalismo y del crecimiento económico, cada vez más rápido y a expensas de la naturaleza. Entonces, humildemente y con los hombros encorvados, cargados con la culpa de nuestros pecados, ¿tenemos que retroceder? ¿Tenemos que encontrar el camino de regreso a la vida simple? No todo el que reconoce la importancia de la acción ecológica está preparado para llevar una existencia respetuosa con los recursos y el medio ambiente como persona autosuficiente con un inodoro de compostaje.

Cada vez más personas evitan los productos dañinos para el medio ambiente muchos ya separan su basura. La industria de la cosmética orgánica y natural está en auge sin cesar, la gente genera electricidad ecológica con energía solar y fotovoltaica en sus tejados. Pero, ¿creemos realmente que las bombillas de bajo consumo, las tiendas naturistas y los vehículos eléctricos salvarán nuestro planeta? ¿O lo hacemos para calmar nuestras conciencias culpables, a pesar de que realmente sabemos que nuestro planeta azul está condenado?

¿Quién puede seguir llamándose a sí mismo un auténtico «ecologista»? Muy pocos. Pero cada vez hay más “neo-ecologistas”. Y han repensado el término ecología, de nuevo.

Economía y ecología no son mutuamente excluyentes en la neoecología

La neo-ecología describe la conexión entre economía y ecología, que se basa en una base saludable de voluntad social para cambiar. Un cambio generalizado de valores parece realista: Más común que el tan descrito ciudadano enfadado, es el buen ciudadano que está dispuesto a involucrarse en una causa significativa.

La conciencia medioambiental está cambiando de un estilo de vida individual a un movimiento social y, la sostenibilidad, de una tendencia de consumo a un factor económico. Esto crea una nueva moral empresarial que reconoce que la acción ecológica no solo es buena para la imagen, sino también esencial para la supervivencia de las empresas, porque los consumidores lo exigen.

En neo-ecología, la tendencia hacia el consumo sostenible significa que la sostenibilidad no prohibe, sino que se convierte en un factor clave para los productos y servicios de las empresas.

No se puede suponer que la renuncia será la fuerza impulsora de la necesaria renovación eco-social de la sociedad y la economía. Por eso, la gente se esfuerza demasiado por disfrutar, y las empresas por lucrarse. Por tanto, la pregunta será: ¿Cómo se pueden mejorar por igual la calidad de vida, la sostenibilidad y los beneficios? La respuesta puede estar en un nuevo hedonismo ecológico. El consumo sostenible se percibe como una mejor opción para una mejor calidad de vida.

Neo-ecología significa optimismo en lugar de pesimismo

En contraste con enfoques anteriores, como en la llamada retro-ecología, la visión hacia el futuro, en neo-ecología, es a menudo confiada.

Un estudio analizó recientemente la neoecología, y predice que esto dará forma a la década de 2020. El sentimiento de culpa paraliza. Las innovaciones y el optimismo no pueden surgir de esta manera. La crisis ambiental no se ve como una caída, sino como una autocorrección del sistema.

La neoecología se basa en la eficiencia, el pragmatismo y las tecnologías innovadoras

LOHAS (Lifestyle of Health and Sustainability) es decir, las personas que ya viven la sostenibildad, a menudo son criticadas por que no ponen en tela de juicio la sociedad de la abundancia orientada al consumidor. A su juicio, los neo-ecologistas son definitivamente más amables que los retro-ecologistas, porque no exigen un abandono fundamental del consumo.

Lo que distingue a los neoecologistas es un cuestionamiento más crítico del beneficio real del producto, por ejemplo, con más pragmatismo, basado en hechos en lugar de emociónes. Entonces, la neo-ecología pregunta qué aporta realmente algo. En lugar de decir «Sigue así, solo en verde», exige soluciones inteligentes que tienen que ser ante todo eficientes.

La ecología no solo será precedida por la palabra “Neo”, sino también por un nuevo nombre. En el futuro, ecológico y eficiente, significa crear sistemas más complejos a través de la mensurabilidad y mecanización, reduciendo las debilidades del sistema y el consumo excesivo y al mismo tiempo produciendo con menos costos

La sostenibilidad se ha convertido en un motor de innovación y crea mercados completamente nuevos. El claro ganador de este desarrollo es, por tanto, la industria de alta tecnología, siempre que se suba decididamente al tren y se centre, por ejemplo, en las energías renovables y las tecnologías medioambientales.

La neo-ecología se trata del todo

Debemos dejar a nuestros hijos y nietos una estructura ecológica, social y económica intacta. No se puede tener uno sin el otro.

La neo-ecología responde a la pregunta de cómo podemos lograr este objetivo de una manera optimista, pragmática y, sobre todo, holística. La sostenibilidad y la eficiencia deben ser tenidas en cuenta en todos los ámbitos e implementadas por todos los implicados, en todas las áreas de negocio, en todos los procesos y en todo momento. Es importante alinear toda la estrategia y cultura corporativa con la sostenibilidad. Esta es la única forma de vivir la neoecología con autenticidad.

El medio ambiente se está convirtiendo en un tema principal, el nuevo criterio para lo bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto. El mínimo común denominador de toda una generación. Todos se ven afectados, todos tienen que posicionarse. La megatendencia neo-ecología está cambiando la sociedad, la cultura, la política y el pensamiento y actuación empresarial.

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1 comentario en «Neoecología: ¿qué hay detrás de esta megatendencia?»

  1. Si es verdad que las palabras, cuando se añade el prefijo NEO parece que sea algo nuevo, como NEO-Liberalismo o NEO-Nazi. Al final, significan lo mismo. Un nazi es siempre un nazi y un ecologista, tambien. Con o sin NEO

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