La vida no se trata de satisfacer las necesidades de consumo

Un consumo excesivo es malo para el planeta, eso lo sabemos casi todos. Pero, ¿por qué se sigue consumiendo tanto? ¿Por qué siempre queremos más, incluso cuando tenemos suficientes cosas? Y, ¿cómo podemos cambiar nuestro comportamiento de consumo?

¿Cómo hacer que la gente cambie su comportamiento de consumo?

Hasta ahora siempre se ha pensado que podemos hacer cambiar el comportamiento de la gente desde afuera. Pero nunca antes la gente había conducido coches tan grandes, nunca antes se habían explotado tantas áreas para la agricultura y nunca antes se había vertido tanto plástico en los océanos. Eso significa que las estrategias anteriores no han funcionado.

Entonces, si este estímulo para mejorar no viene de afuera, tiene que venir de adentro. Tenemos que preguntarnos: ¿Qué puede despertar a las personas, hacerlas más fuertes y que se comporten de manera diferente?

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Debemos tener una cierta imagen de nosotros mismos y darnos cuenta de que esta imagen no corresponde con lo que hacemos día a día. Esta disparidad no es buena para nosotros.  Entonces es cuando intentaremos adaptar el concepto de nosotros mismos y nuestra actitud.

El requisito previo es que tengamos una imagen sólida de nosotros mismos, de lo contrario, pondremos todo esto en una esquina y “no nos importará”. La imagen más fuerte que he encontrado para tales casos es la idea de la propia dignidad.

Nuestro consumo depende de la actitud

La dignidad es la conciencia de uno mismo y, por lo tanto, una actitud coherente. No es una sensación agradable cuando hacemos algo que no entra en nuestros valores. Este sentimiento lo tienen los soldados cuando disparan a alguien. También los agricultores que cultivan cosas que no son buenas, o cuando comemos carne que sabemos que procede de una industria cárnica irrespetuosa.

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¿Cómo podemos crear esta imagen particular de nosotros mismos?

Siempre hay patrones extraordinarios que guían y controlan los procesos subyacentes. Por jemplo, tenemos un patrón de movimiento que nos ayuda a llevar el vaso a la boca. Es una forma de movimiento que se almacena en el cerebro. Entonces, si queremos beber algo, ya sabemos cómo funciona el patrón y solo tenemos que pensar que vamos a beber. Luego, el cerebro regula todos los movimientos individuales y las contracciones musculares por sí solo para levantar el vaso y beber.

También podemos usar este ejemplo para controlar nuestro comportamiento. Esto es la actitud interna o mentalidad. Cómo nos comportamos depende de esta actitud. Black Friday: 5 razones por las que no deberías participar

Necesidades de consumo: ¿Qué tipo de persona quiero ser?

Entonces, ¿mi actitud determina si soy despiadado o alguien que se preocupa por las personas y el medio ambiente? Sí, esta imagen que tienes en tu interior de lo que quieres ser, es la imagen general. De hecho, controla todas las acciones subyacentes. Y lo mejor para esta imagen es tener dignidad.

Normalmente, al preguntarle a alguien que clase de persona quiere ser, la respuesta suele ser casi la misma. Quiero hacer felices a otras personas. O quiero ayudar a que la gente avance. Es muy raro que alguien diga que quiere ser una persona con mucho dinero.

Imaginemos que le preguntamos a alguien qué clase de persona quiere ser y responde. “He venido a este mundo para tener una buena vida y estar bien”. Entonces le seguiríamos preguntando: ¿Qué te hace feliz? – “Tener mucho dinero” – ¿Y qué harías con tanto dinero? – “Entonces me compraría un Yate” – y ¿qué harías con él? – “Viajar por todo el mundo”. 

Y si seguimos preguntando, al final llegará a la conclusión de que no quiere pasar toda su vida en el Yate. Esta persona se dará cuenta de que solamente puede ser feliz si vive de una forma que es beneficiosa para todos. No hay otra manera.

Si eres feliz, no compras: no hay tantas necesidades de consumo

Se habla poco de este tema ya que comprar es lo que se espera en esta sociedad de consumo. Las personas que no saben quién quieren ser, pueden hablar de todo. ¿Qué es la dignidad? ¿Qué tipo de persona quiero ser? Estas preguntas no encajan en una sociedad de consumo. Asimismo, son preguntas muy personales que deberíamos hacernos para tener una brújula en la vida. De lo contrario, se puede perder el rumbo en cualquier momento. Y dado que vivimos en una sociedad en la que hay tanta oferta, la sociedad de consumo no tiene ningún interés en que nos hagamos estas preguntas. 

Cuando alguien se pregunta ¿quién quiero ser? Y dirige su vida y actitud en esta dirección, entonces es más feliz, tiene más éxito y se desarrolla mejor. 

Este tema sigue siendo tabú ya que se trata de un proceso de emancipación y no interesa a la sociedad de consumo porque cada vez habría menos consumidores. La gente se daría cuenta de que la vida no se trata de satisfacer las necesidades de consumo. Eso sería un fracaso total para todos los estrategas publicitarios.

Entonces, si se desea vivir de una forma más sostenible, hay que tener más sentido de dignidad. Ya no se trata solamente de sostenibilidad, sino de lo que es importante para nosotros en nuestra vida.

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2 comentarios en «La vida no se trata de satisfacer las necesidades de consumo»

  1. Si que es fácil salir de la rueda del consumo. También es importante que te rodees de personas que piensan igual que tú. Actuar de una forma coherente en pro del planeta y de las futuras generaciones y no consumir tanto, no es un signo de ser tacaño, es una señal de ser responsable.

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  2. Sí que es verdad que esta sociedad de consumo nos va a llevar a la ruina. Todo se trata de consumir y consumir. Es muy difícil salir del circulo de consumo pero no imposible. Y también es verdad que comprar muchas veces es para suplir un vacío interior.

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